Sin controles por parte del gobierno de Mario Ishii, en las inmediaciones de la estación Sol y Verde se puede conseguir comida sin inspección bromatológica, electrónica de procedencia desconocida, y artículos de indumentaria de imitación. “Hay una mafia que cobra por los puestos en un espacio público”, denuncian. Los feriantes, que son cartoneros o recicladores, “se drogan y hacen sus necesidades en el lugar”, dijo una vecina, además de destruir los molinetes de la estación, lo que perjudica a los usuarios que pagan el servicio.

En José C. Paz el coctail de anarquía y corrupción es explosivo. En Sol y Verde hay vía libre para que, a cambio de un canon pagado a oportunistas, cualquiera venda lo que sea, desde frutas y empanadas, hasta mascotas.

En época de crisis, cualquier rebusque es válido, pero cuando el Estado mira para el otro lado, o es participe del lucro, hay más perjudicados que beneficiados.

“La misma gente de la feria comen y hacen sus necesidades alrededor de la estación, se drogan adelante de todos , mientras tanto la Policía dice que no pueden sacarlos porque los amenazan”, denuncia una vecina en contacto con el Whatsapp de SMnoticias.
“No podemos bajar del tren porque invadieron todos los pasos con los puestos”, agrega.

“Es indignante y triste a la vez, vivo acá hace 24 años y en este último tiempo la estación se convirtió en un gran basural, con total desamparo”, agrega la mujer, quien denuncia que la misma gente de la feria rompió los molinetes de la estación del tren San Martín para evitar controles cuando van y vienen por mercadería. “Nos dejaron sin máquinas, y nos complica porque al no poder apoyar la SUBE, el sistema nos cobra el doble cuando bajamos”, asegura.