Este medio lo adelantó en el año 2014, apenas semanas después de la puesta en marcha del material rodante de pésima calidad que había adquirido el gobierno de Cristina Kirchner. Cinco años después, las consecuencias: Volvieron a correr las viejas locomotoras fabricadas en el país en la década del setenta.

A razón de la baja de varias locomotoras CSR, en su mayoría por incendios a causa de componentes fallidos, Trenes Argentinos decidió incorporar dos viejas locomotoras a las que se les hicieron modificaciones en el acople.

“Volvimos al pasado”, dicen en redes usuarios, mientras otros celebran la reincorporación del antiguo material por su fiabilidad, en comparación con las locomotoras adquiridas por la gestión de Florencio Randazzo al frente del Ministerio de Transporte.

Este paliativo no soluciona el colapso que presenta la línea, a semanas de la apertura de un viaducto, aún no concluido, que prometía mejorar el servicio.
Mientras tanto, otra vez se suspende el proceso de licitación para la electrificación del ramal ferroviario, descontando que no será este gobierno el que lleve adelante la obra.