En el barrio de Virreyes Oeste, la Comuna realizó trabajos de revoque y pintura de frentes y mejora de la iluminación. Además, se puso en condiciones el merendero, y se anunció la próxima llegada del gas natural. “Estamos en el pasaje Arroyo Cordero visitando a los vecinos y viendo el avance de obra que iniciamos hace un mes. Nos parecía que había que mejorar este lugar, por eso revocamos y pintamos todos los frentes, mejoramos la iluminación de las calles, y trabajamos en la infraestructura del merendero”, afirmó el presidente del Concejo Deliberante, Santiago Aparicio.

Con el acuerdo y la colaboración de los vecinos, San Fernando llevó a cabo trabajos de mejora en el barrio “El Pueblito” de Virreyes Oeste. Se revocaron y pintaron muros, se mejoró la iluminación de las calles, y también se trabajó en su merendero.

El presidente del Concejo Deliberante, Santiago Aparicio, visitó los trabajos y expresó: “Estamos en el pasaje Arroyo Cordero enfrente del barrio ‘El Pueblito’ visitando a los vecinos y viendo el avance de obra que iniciamos hace un mes. Nos parecía que había que mejorar este lugar, por eso revocamos y pintamos todos los frentes, mejoramos la iluminación de las calles, y trabajamos en la infraestructura del merendero ‘Los Charolitos’.

“Los vecinos estuvieron de acuerdo y se pusieron a trabajar en conjunto con el Municipio para mejorar su calidad de vida. Ahora pudimos conseguir que entre el gas, y la cañería va a pasar por todo el pasillo y cada vecino podrá conectarse a la red, porque hoy tienen garrafas y sabemos lo que significa ese gasto y lo poco que dura. Todo lo que podamos ayudar para mejorarle la calidad de vida a nuestros vecinos lo hacemos acá en ‘El Pueblito’ y en otros barrios”, concluyó.

En tanto, Marisa Mondino, que maneja el merendero ‘Los Charolitos’, agregó: “Este era un barrio oscuro al que le decían ‘boca de lobo’; cuando pasó la caminata vecinal los invité a que vengan a ver como estaba deteriorado el barrio. Entonces me dijeron que lo iban a cambiar, y la verdad que el cambio ya está acá. Se nota todo re diferente, está iluminado, de noche podés caminar, los chicos juegan, y el cambio que dan los colores, todo. Estoy feliz y muy agradecida, porque ellos asumieron un compromiso y lo cumplieron hasta lo más mínimo”.