El de San Atilio se convirtió en el basural a cielo abierto más grande del Gran Buenos Aires. Las quemas se prolongan día y noche. La salud de los vecinos ya está altamente deteriorada mientras el gobierno municipal contribuye con la situación arrojando residuos en el lugar.

Esta semana se intensificaron las quemas en el basural y el aire se volvió nuevamente irrespirable. Las columnas de humo ingresan a las casas del barrio provocando malestar y consecuencias en las vías respiratorias de la gente.

El basural fue denunciado desde hace años en distintos organismos, como el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible, que nada hizo para evitar la contaminación de la gente del lugar. Mientras tanto, el gobierno de Mario Ishii sigue enviando camiones con desechos.

“El Municipio se desliga de su responsabilidad aduciendo que el incendio ocurre por fuera, con la basura que tiran los carreros. Sin mucha imaginación dan este tipo de respuestas improvisadas. Mientras tanto la gente sigue pagando con su salud”, reclama una de las vecinas del lugar en contacto con el Whatsapp de SMnoticias.