“Donde existe una necesidad, nace un derecho”, decía Eva Perón. En José C. Paz parece que las necesidades abundan en el pueblo y los derechos son solo para los funcionarios, como los que a diferencia de casi todos los vecinos del barrio Pueyrredón, tienen asfalto.

Los Denuchi son sin duda el clan familiar con mayor poder político en José C. Paz. Manejan gran parte de las arcas municipales y su poder territorial es fundamental para la gobernabilidad de su aliado circunstancial, el intendente Mario Ishii.

Y el poder marca la diferencia social. Al margen de la mansión imponente con doble entrada por las calles Francisco Muñiz -ex Ayerza- y Curupaytí, los funcionarios fueron beneficiados por asfaltos para que sus 4X4 todo terreno puedan acceder sin complicaciones a la calle Pueyrredón, y así llegar al centro de la ciudad.

“Ellos asfalto, nosotros barro”, indica en su mensaje enviado al Whatsapp de SMnoticias un vecino del barrio “Casitas” de Pinto y Pueyrredón, quien además denunció: “Tenemos las cloacas tapadas por lo que un vecino decidió hacer una conexión desde su cámara para largar toda la bosta a la calle”.

“He realizado esta denuncia en AySA, quienes se desentendieron del tema”, agregó el hombre, quien asegura que todas las conexiones de aguas y saneamientos están mal hechas en el lugar, poniendo en peligro sanitario a todos los vecinos.