Se llevó a cabo un simulacro de ingreso de un paciente con ACV en la guardia del Hospital Houssay de Vicente López, en el que se midieron los tiempos de trabajo, de cara al protocolo que se implementará para tratar a los pacientes con un cuadro agudo de este tipo. Es un tratamiento con el que se consigue que casi no queden secuelas.

“Estamos intentando instaurar un nuevo paradigma en el tratamiento del accidente cerebro vascular en toda la zona norte”, explicó el director médico del Houssay, Pablo Schubaroff. Y luego agregó: “Hoy no existe este tratamiento en hospitales públicos de zona norte y quisimos innovar, para poder brindarle al paciente que tuvo un ACV, en un plazo no más grande de entre tres y cuatro horas, un tratamiento para que pueda volver a la normalidad”.

El protocolo que se implementará en el Hospital Houssay, requiere que el paciente realice la consulta en las primeras tres horas de iniciado el evento. Una vez chequeado eso y que cumpla con todos los requisitos médicos, se le inyectará un medicamento que intenta destapar el vaso afectado, sacando los coágulos de sangre, para lograr que el paciente casi no tenga secuelas.

Por su parte, el jefe del servicio de Neurología del noscomio, Javier Vázquez, expresó: “Lo que ha mostrado esta terapéutica es que a largo plazo, las secuelas que le puedan quedar al paciente después de un ACV, sean mucho menor y pueda llevar su vida lo mas autosuficiente posible”.

La implementación de este protocolo llegará al Houssay mediante un trabajo conjunto con la Fundación Angels.

De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud, 15 millones de personas sufren un ACV por año, generando que sea la primera causa de discapacidad y la tercera causa de muerte.