Fue a razón de un pedido de informes del concejal Alejandro Collia que se dio una situación muy particular este viernes en el Concejo Deliberante de Tres de Febrero, cuando ediles de todas las fuerzas se solidarizaron con los padres de Diego Cagliero, ultimado por la Policía en lo que se calificó primero como un robo comando a un supermercado y que terminó siendo un intento de hurto de mercadería.

En su intervención, el concejal Collia dijo que “lo que pasó es una responsabilidad de todos”, al momento que aclaró que “desde la oposición no buscamos ninguna cuestión que nos favorezca”, al respecto del pedido de informes por la muerte del joven.
El legislador pidió seguir los pasos en la investigación de los sucesos que llevan adelante la fiscal de la causa y el juez, y reclamó a “la autoridad máxima política ponerse activa para trabajar con todos”.
Además, el sanitarista volvió a reclamar que los dejen ingresar como concejales al Centro de Operaciones Municipal, desde donde se controlan las cámaras de seguridad instaladas en las calles del distrito. Además dijo que tienen infinidad de presentaciones relacionadas con la seguridad “que no avanzan en las comisiones y no son tratadas”.

Luego de la aprobación del proyecto de comunicación, el presidente del cuerpo, Sergio Iacovino, pidió un cuarto intermedio, momento en el cual casi la totalidad de los concejales de todas las fuerzas se levantaron para saludar a los padres de Cagliero, quienes con total congoja les pidieron su intervención en la búsqueda de justicia.
De todos modos no todos los ediles optaron por saludar a los padres, varios concejales de Cambiemos permanecieron en sus bancas.

La concejal de Elisa Carrió, Patricia Rodríguez, desinteresada por el dolor de la familia.

Por otro lado, hubo un intenso debate por un proyecto de ordenanza para que el Legislativo autorice al Ejecutivo a intervenir y realizar obras en espacios públicos.
En mayores rasgos, los argumentos de la oposición estuvieron en que el gobierno municipal avanzó de manera unilateral, sin la autorización del Concejo, en reformas en plazas y parques.

Uno de los más críticos fue el concejal Daniel Pietrantonio, quien reclamó que se “cumpla con todo lo que está legislado y definido en la Ley Orgánica, haciendo las cosas bien y sujetas a derecho”.
También el curtismo se quejó de que el gobierno de Valenzuela haya realizado obras en lugares donde el gobierno anterior, de Hugo Curto, ya había intervenido años atrás.

La argumentación del oficialismo se basó en documentar todas las obras, con su línea de tiempo y origen de los fondos, y sostener que todos los procesos se hicieron, o se harán vía licitación pública.
Además destacaron que el gobierno anterior no pedía autorización al Deliberativo para efectuar este tipo de intervenciones.

“Se la pasan de un lado y del otro diciendo quién hizo una cosa y quien hizo la otra, bienvenidos a la campaña electoral”, reclamó el ex massista Martín Jofré, quien acompañó a Cambiemos en la aprobación del expediente.

Durante el debate hubo chicanas entre los concejales Máximo Rodriguez y Gustavo Spalletti, quien llamó al primero “queso y dulce”, por el postre vigilante, ya que el kirchnerista había insinuado que el urtubeista no vive en el distrito.
“Tengo indicios que es él -Rodríguez- quien no vive en el distrito, porque hace 30 años que hace política y no tiene ni un punto de conocimiento” en la ciudadanía, exclamó.

Sin el respaldo del bloque kirchnerista, el proyecto tuvo aprobación.

En otro orden, el HCD declaró como patrimonio histórico y cultural al edificio de la antigua estación Bosch del ferrocarril Urquiza; se prohibió el uso de animales en espectáculos públicos; y se denominó “Sebastián Barreiros” al Centro del Atención Vecinal de Villa Bosch, quien fuera la víctima más joven del atentado terrorista contra la AMIA, un vecino de 5 años que caminaba por la calle Pasteur junto a su madre cuando estalló el coche bomba.