Ocurrió ayer por la tarde en Villa Sarmiento, partido de Morón. La joven, al advertir el inminente robo, lanzó sus pertenencias al interior de una vivienda y dejó sin reacción a los ladrones que, ante el ridículo, optaron por irse.

La inseguridad en la provincia de Buenos Aires crece día tras día ante la ausencia total de las autoridades, abocadas más a la campaña electoral que a la gestión. Villa Sarmiento, en Morón, es desde hace años una zona caliente del conurbano, por la proximidad de peligrosos barrios tomados por el hampa.

La joven que ayer por la tarde, en la calle Vicente Casares al 600 evitó ser asaltada, la sacó barata. La rápida reacción de arrojar sus pertenencias al interior de una vivienda no tuvo una represalia por parte de los asaltantes que, ante la presencia de más gente en la calle, optaron por huir.

El reclamo de los vecinos de mayor seguridad parece no ser escuchado, ni siquiera en época electoral, donde años anteriores los gobiernos optaban como medida populista, pero efectiva, saturar los barrios riesgosos de fuerzas federales y Policía Local. Hoy, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Cristian Ritondo, responsable de la situación que se vive, confía de lleno el combate del delito a la impopular Policía Bonaerense.