El presidente del bloque de Unidad Ciudadana de Hurlingham, Adrián Eslaiman habló sobre el tema candente en ese municipio, las fotomultas. Van cuatro movilizaciones de vecinos y después de los videos de Lucas Delfino, de Cambiemos, y del titular del Concejo Deliberante, Martín Rodríguez, la polémica no para de crecer.

¿Cuál es su posición respecto del tema de las fotomultas?

Mi postura es la misma que la de todo mi espacio. En el contexto de la crisis de Macri, cuando la plata no alcanza para nada, las fotomultas son impagables y urge buscar una solución para la gente. No es un tema para hacer política ni para andar haciendo especulaciones. A la gente le siguen llegando multas carísimas y la cuestión es ésa, no hay como pagarlas. Y entonces se convierten en deuda.

Hay mucha confusión entre los vecinos. ¿Quién tiene la responsabilidad de este tema? ¿Qué es lo que realmente se puede hacer?

Habrá que ver de quién es la responsabilidad, porque el convenio de las fotomultas nunca pasó por el Concejo Deliberante. Nosotros creemos que tiene que haber un error muy serio para que lleguen tantas multas y a valores tan elevados. Pero insisto, lo principal es que la gente no tiene un mango, y entonces lo más importante es que no hay cómo pagarlas. Más allá de lo que cada uno opine sobre si están bien o mal hechas.

Lucas Delfino presentó un proyecto de ordenanza en el Concejo Deliberante para derogarlas. ¿Qué va a hacer su bloque?

Nosotros tenemos nuestro propio proyecto en el Concejo. La verdad que es curioso que Delfino se preocupe por el costo de las fotomultas, pero haga silencio sobre los tarifazos que ordenó su gobierno desde el 10 de diciembre de 2015. Para mí no hay tarifazos buenos y tarifazos malos. Todos son malos. Hoy Vidal aumentó los peajes un 33% a los bonaerenses. De ese tema Delfino no dijo nada. El candidato de Macri y de Vidal subestima a la gente, la toma de tonta.

¿Cómo repercute la situación económica en este tema?

Es lo que te decía, el gobierno nacional ya perdió todo control de la economía hace mucho, cuando delegaron el ministerio de Hacienda en el Fondo Monetario. Desde entonces estamos viendo un presidente que va a los tumbos, que hace mímica de autoridad y no puede contener ni a los mercados ni a sus aliados. Y todo esto se traduce en que se ven locuras en la economía cotidiana. Un litro de leche cuesta más que un litro de nafta, y eso que la nafta aumentó mucho. Macri lanza parches en los que no cree y los supermercados ponen cupo a la comida. La gente está muy nerviosa y con razón. El horno no está para bollos.