El basural lleva el nombre del intendente, según da testimonio Google, y no es para menos, sus camiones -también llevan su nombre- descargan todo tipo de residuos en el lugar. Decenas de vecinos del barrio San Atilio amanecieron tapados por el humo, con náuseas y vómitos a consecuencia de una nueva quema en el relleno ilegal. Entre la indignación y la incertidumbre cuando el pueblo se convierte en victima de un alcalde inescrupuloso.

“Desde anoche viene ardiendo con un olor a pudrición que no se puede estar”, indica una vecina que transmitió en vivo por Facebook la situación que deben padecer los vecinos cercanos a la Ruta 234, a la vera del arroyo Pinazo.

La irritación fue mayor cuando pudieron dejar testimonio en video de camiones de la Municipalidad de José C. Paz, con el nombre de Mario Ishii escrito a destajo, descargando ramas y otros residuos en montículos humeantes.
“Es impresionante la mugre que hay acá, y siguen llegando los camiones”, señalan los vecinos.

El basural lleva el nombre del intendente.

Una gestión municipal puede ser objetada por su capacidad administrativa, operativa, o incluso por falta de idoneidad del intendente y funcionarios, pero esta situación excede a todo lo visto. El mismo Estado contamina a su gente, destruye el ecosistema con sus propias manos y pone en alto riesgo sanitario a los vecinos, por los que debe bregar.
¿Dónde esta la autoridad ambiental de la provincia de Buenos Aires? ¿Hay connivencia entre los gobiernos de María Eugenia Vidal y el de Mario Ishii?. Las pruebas sobran.