Finalmente, y antes del plazo previsto, la gobernadora María Eugenia Vidal decidió no adelantar la votación en la Provincia. Pesó la negativa del presidente Mauricio Macri, y de su circulo rojo, por encima de la presión de los intendentes del Pro, quienes ven a la figura del primer mandatario como un peso negativo para sus boletas.

La puja la ganó el jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña, quien se opuso desde el primer momento a la idea de Vidal de separar las elecciones provinciales de las nacionales. La imagen del Macri sigue en caída en territorio bonaerense y dan por hecho que la presencia de la moronense en la lista sábana le hará ganar unos puntos al presidente de la Nación.

Asimismo las conversaciones entre referentes del peronismo provincial -kirhcneristas y massistas como principales actores- para lograr una lista de unidad bonaerense estaban avanzadas, y la presencia de un candidato único justicialista hubiera complicado mucho a Cambiemos.

Queda sin efecto la comisión bicameral conformada por legisladores de distintas bancas que definirían, de manera no vinculatoria, la factibilidad de un adelantamiento electoral, finalmente trunco.