El intendente de Morón, Ramiro Tagliaferro, fue increpado durante una recorrida por Castelar y su por un ex empleado municipal que trabajó para su campaña politica. Lo denunció de proteger “kioscos” del barrio.

Difícil la situación política que atraviesa el ex esposo de la gobernadora María Eugenia Vidal, con una gestión poco transparente, una falta de apertura institucional, y ahora, el rechazo de sus propios referentes.

Sucedió días atrás en Castelar Sur, durante un “timbreo” que se vió trunco cuando un ex inspector municipal increpó al alcalde de Cambiemos en plena recorrida.
“¡Para que todos sepan! Cuando iba a los boliches me decían ‘acá hizo campaña Ramiro, andate'”, denunció ante una cámara que grababa la recorrida un hombre que se presentó como ex empleado del Municipio.

“¡Ocho años trabajé para vos! ¡Basura! ¡Hijo de mil putas!”, le gritó el hombre, mientras custodios resguardaban al intendente, quien no pudo enfrentar la grave acusación que le recayó: “Todos los kioscos, todos los kioscos de acá son protegidos por él”, denunció también el vecino moronense.