Es un barrio de trabajadores que corría riesgo de desalojo por una situación judicial. En un hecho inédito, el Municipio se hizo cargo de la expropiación y garantizó el derecho a la vivienda a las familias.

El intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, firmó la ordenanza de expropiación de tierras del barrio 9 de Julio que garantiza la vivienda a las familias que habitan el lugar. Sobre estas parcelas pesaba una orden de desalojo debido a una situación judicial que el Municipio logró resolver con esta medida. La resolución fue aprobada por unanimidad en el Concejo Deliberante en la última sesión del año.

En un clima de mucha emotividad, con la presencia de los vecinos del barrio, el intendente señaló: “Estamos muy contentos porque hoy garantizamos el derecho a la vivienda, al terreno propio. En Hurlingham queremos terminar con negocios inmobiliarios de muchos años, donde vienen a comprar tierras que están ocupadas, donde hay barrios constituidos”.

“Hay familias que buscan la regularización de la vivienda que construyeron con mucho esfuerzo y esperan que el Estado los proteja. Como el Estado nacional no los protege, porque no tiene políticas de viviendas, el Estado municipal expropió las tierras, detuvo el desalojo que se había propuesto y ahora vamos a trabajar en la urbanización de estas manzanas”, continuó Zabaleta.

Las tierras donde se asienta el barrio pertenecían originariamente a la fábrica de vidrios Opalina. Cuando la empresa quebró, el juez actuante las envió a remate y un nuevo propietario las compró pero cuando lo hizo ya estaban ocupadas hacía más de tres décadas por vecinos que construyeron allí sus casas.

En el año 2012, el Juzgado 3 de Morón ordenó el desalojo del barrio a través de una cédula de notificación que llegó a las viviendas. Conociendo esta problemática, el intendente Zabaleta se comprometió a intervenir para evitar la situación y garantizar el derecho de las familias.

En un hecho inédito, el Municipio se hizo cargo de la expropiación de las tierras y se realizará un acuerdo económico con el propietario en mejores condiciones, privilegiando a los vecinos y a sus hogares.

“El gobierno nacional prometió viviendas para todos y los planes están parados por la fenomenal crisis económica y la timba financiera que vive el país, por eso los intendentes peronistas tomamos la decisión de resolver tema por tema, hoy estamos garantizando el techo a las familias que construyeron su casa con mucho esfuerzo”, finalizó Zabaleta.

La firma del acta se realizó en el mismo barrio, con la presencia de funcionarios del gabinete municipal que trabajaron en la temática. Las familias del lugar, que lucharon para evitar el desalojo, organizaron una gran merienda “a la canasta” con tortas, comidas típicas y gaseosas para recibir y agradecer al intendente, en un día histórico para la comunidad.