Alejo Ávila, de 19 años, había sido visto por última vez el 25 de diciembre en el barrio El Pericón, del partido Merlo. Ayer, su cuerpo fue encontrado en Parque San Martín, colgado y parciamente incinerado.

El joven faltaba de su casa desde Navidad. En los pedidos de paradero la familia había detallado que vestía remera gris y pantalón amarillo deportivo. Los investigadores no dudaron que se trataba del joven cuando encontraron tremenda escena.

A primera vista, el cadáver presentaba signos de haber sido torturado. Producto de las quemaduras, hubo inflamación de tejidos, por lo que la familia no lo reconoció al primer momento.

Aún no hubo autopsia, indican fuentes a SMnoticias, y se trabaja todavía en el reconocimiento del cuerpo. La familia se contactó con este medio para desmentir la hipótesis de ajuste de cuentas, de todos modos, es la principal línea investigativa.

Las imágenes son fuertes e impublicables, pero según expertos, las quemaduras en el rostro que dejaron expuesto en su totalidad al cráneo hablan de la presencia del algún tipo de acido, por lo tanto quedan pocas dudas en cuanto a la participación de terceros en el deceso.