Es un clásico de fin de año recibir la visita de los señores recolectores quienes, a pesar de recibir una remuneración más que adecuada para su trabajo, llaman a la colaboración de los vecinos en una suerte de “bono navideño” con un monto a voluntad. Sin distinción de clase social, de situación económica familiar, o de horario del día, los trabajadores de Santa Elena -Boset es el nombre de fantasía- la empresa concesionaria del servicio de recolección en Tres de Febrero, castigan a los vecinos que no responden a su llamado cuasi extorsivo.

Sucede en un edificio de Caseros de la calle Larralde al 1900, donde desde hace varios días los trabajadores pasan de largo. El encargado ya no da abasto con las bolsas de consorcio. El accionar se repite en todo domicilio donde no hayan recibido paga.

Es la misma situación que atravesó Homero Simpson cuando tuvo una disputa con los recolectores de Springfield, pero se solucionó rápido, con una carta al comisionado de Limpia. En Tres de Febrero no existe comisionado, y es el Municipio el encargado de controlar el funcionamiento de la empresa mendocina, que llegó al partido en una licitación más que irregular. Es claro que los controles del gobierno no existen.

Como hicieron los vecinos de Caseros, vos también podés enviarnos tu denuncia o pedido por nuestras redes sociales.