Mientras el intendente Mario Ishii dedica sus horas a la rosca política de cara a asegurarse un quinto mandato al frente del gobierno de José C. Paz, los vecinos de algunos barrios viven con materia fecal en las calles, y otros, con un torrentoso curso de agua que les altera el ritmo de vida cada vez que llueve.

“Así esta la esquina de Carmen Puch y Agrelo, a metros de una plaza y de un colegio, y no hacen nada”, señala Verónica, vecina del barrio Piñero, en contacto con SMnoticias.
La materia fecal que proviene de distintos domicilios flota sin posibilidad de escurrir en la esquina de la plaza La Paz, a metros de la Escuela 30. Eso es José C. Paz.

Y también José C. Paz es el barrio Sagrada Familia o ‘Los guaraníes’, donde los vecinos nuevamente vieron desbordado el arroyo Belaustegui, como sucedió durante la última lluvia. El barrio anegado y las casas inundadas.
Los vecinos, que semanas atrás tuvieron que drenar con sus propias herramientas el paso del agua, piden que se amplié espacio del puente sobre la vía muerta del ferrocarril Urquiza, no obstante, tampoco hay presencia mínima del Estado Municipal, ni con maquinarias, ni con asistencia social.