Ocurrió el martes por la noche en Castelar. Según reportes, el joven conducía una moto con denuncia de robo y evitó dos controles policiales. La huida terminó estrepitosamente en la intersección de avenida Zeballos y Manuel Prudan.

Gonzalo Páez se movilizaba en moto junto a un amigo. Evitaron dos controles policiales, el último dinámico, en el que intervenían dos móviles de Tránsito, uno de Seguridad Ciudadana y uno policial. A partir de allí se dio la persecución, que en primera instancia logró detener al acompañante, quien llevaba en sus prendas tres teléfonos celulares robados.

Una de las versiones señala que el joven pierde el control de la moto y termina estrellándose contra un poste, incidente que le produjo importantes contusiones y su internación, en primera instancia, en el hospital Güemes de Haedo.

La versión de la familia es que el móvil de Seguridad Ciudadana golpeó la moto y provocó la caída del joven, quedando el chofer sospechado de lesiones. La fiscalía ordenó periciar a la patrulla municipal, no obstante, a simple vista no presenta rastros de un presunto impacto.

El joven herido evoluciona favorablemente en la clínica del Buen Pastor, en San Justo. Su causa se cataloga como encubrimiento agravado por fuga.