Desde los años ochenta, cuando los viajes de egresados a Bariloche se convirtieron en un ritual de fin de curso de los colegios argentinos, el quiebre de las empresas dedicadas al turismo de estudiantes es una constante. Río de la Plata, Lapa Estudiantil, El Rápido Argentino, Zaiga Travel o Cinco Zonas, son algunas de las compañías que dejaron varados a cientos de alumnos, muchos de ellos con los pagos completos. Esta semana a esa lista se le sumó Snow Travel.

Contratos incumplidos y gastos extras son una constante en un negocio que mueve millones, pero esa recaudación no es garantía de solvencia. Pequeños y medianos comerciantes de Bariloche ya están acostumbrados a apelar a la Justicia para cobrar las abultadas deudas que dejan los empresarios del turismo estudiantil cuando quiebran. Son los mismos que se reciclan y vuelven al ruedo con nuevos nombres de fantasía y legajo.

Sin embargo, los que no se esperan estos malos tragos son los alumnos y sus padres, que ilusionados escuchan a los vendedores de las “distintas” empresas, quienes con una forzada simpatía tratan de vender un servicio que no baja de los 50 mil pesos por pasajero.

En marzo, el Ministerio de Turismo de la Nación le inició un sumario a Snow Travel ante irregularidades detectadas. Desde ese mes a la fecha, la empresa continuó con la venta de paquetes a pesar de que la bancarrota estaba clara en el horizonte financiero.

Entre otras faltas, la firma representada por Matías Gómez de Saravia no realizó el pago de la ‘cuota cero’ de cada uno de los viajes vendidos, una suerte de seguro que se crea mediante fideicomiso en el Banco Nación por el cual el Ministerio de Turismo se hace cargo del transporte de los contingentes en una suerte de “viaje de estudios” ante la quiebra o desaparición de una empresa turística.

Son más de 9 mil alumnos, mayoritariamente de la provincia de Buenos Aires, los que ante esta situación no podrían viajar a Bariloche. Mientras tanto no tienen respuestas de quienes califican en redes como “estafadores”. Por eso, alumnos de escuelas de San Martín, Tres de Febrero, y Morón, entre otras localidades, organizan una protesta frente a las oficinas de la empresa en la calle Lola Mora al 400, en Capital Federal.