Luego del cambio de autoridades, el oficialismo adelantó que buscaría reformular la integración de las comisiones de trabajo. En la sesión ordinaria del miércoles, la propuesta del possismo al respecto fue aprobada gracias a los votos de Unidad Ciudadana. El espacio, a cambio, consiguió hacerse con la vicepresidencia segunda del cuerpo y la reincorporación de los trabajadores del espacio despedidos.

Continúan los movimientos en el Legislativo sanisidrense. El oficialismo, tras remover a Carlos Castellano de la presidencia y colocar en su lugar a Andrés Rolón, logró en la última sesión recuperar posiciones importantes dentro de las comisiones de trabajo.

El nuevo esquema mejora sensiblemente la posición del possismo y le asegura recuperar la mayoría en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, y también la presidencia en una comisión clave como es la de Legislación y Reglamento, que desde abril estaba en manos de Convocación por San Isidro.

Según el portal Que Pasa Web, para la aprobación de esta nueva composición, el oficialismo contó con el apoyo nuevamente del Frente Renovador y el Partido Justicialista, y en esta ocasión, también se sumó Unidad Ciudadana. Se opusieron, el vecinalismo y los monobloques de Carlos Castellano y Carlos Juncos.

Justamente, el ex titular del cuerpo criticó la nueva composición afirmando que la votada en abril -durante su mandato- tenía una proporcionalidad mucho más equitativa. Convocación por San Isidro, el que más perdió con el cambio, también criticó la proporcionalidad y cuestionó reglamentariamente la nueva votación.

Marcos Cianni, de Unidad Ciudadana, argumentó el acompañamiento al possismo de la misma manera que lo venían haciendo el massismo y el peronismo, considerando la disputa dentro del Concejo Deliberante como parte de una interna de Cambiemos. El concejal destacó que al bloque kirchnerista le respetaron los lugares en las comisiones.

Sin embargo, el respaldo a estos cambios puede encontrarse en que el pasado lunes, el kirchnerismo acordó también la reincorporación de los trabajadores del bloque a los que se les había dado de baja sus contrato, luego de una mantener una ocupación del edificio por más de cuatro días. No es un dato menor que ninguna otra bancada consiguió que sus empleados vuelvan a trabajar.

También, quedó en manos de Unidad Ciudadana, en la figura de Marcos Cianni, la vicepresidencia segunda del cuerpo. Cabe recordar que en la sesión especial en la que se votó el cambio de autoridades, las dos vicepresidencias habían quedado en manos del interbloque oficialista.

Defendiendo la posición del oficialismo, Pablo Fontanet remarcó que esta nueva composición había obtenido un mayor consenso que la votada en abril, recordando que entonces 13 concejales la habían aprobado, mientras que la nueva composición contó con 17 votos.

Cuestión de privilegio por la baja de contratos

A raíz de la baja de contratos a bloques de la oposición decretada por Andrés Rolón, el concejal Carlos Castellano planteó una cuestión de privilegio considerando la situación como un hecho “arbitrario, abusivo y discriminatorio”.

En su alocución resaltó que hay bloques que “mantuvieron el 100 por ciento del personal y a otros no les dejaron ni el personal que atendía el teléfono”. “Siempre hubo un acuerdo de un personal mínimo que disponía cada concejal para poder funcionar. Después siempre hubo un margen de discrecionalidad de las autoridades para nombrar gente de acuerdo a su criterio o las negociaciones. Pero nunca se dejó a un bloque, aunque sea un opositor acérrimo, sin nadie. Eso pasó ahora por primera vez”, afirmó.

Desde el oficialismo, Pablo Fontanet sostuvo que “la situación de los decretos de baja se informó a los presidentes de bloque”. “Se hizo una propuesta, algunos se avinieron a discutirla y otros no plantearon ninguna alternativa. Se actuó dentro de las prerrogativas que establece la ley”, remarcó, y lanzó: “El personal que fue cesanteado está caratulado dentro de la Ley Orgánica como personal político”.

Acuerdo de Cambiemos con Unidad Ciudadana

No solo en la reincorporación de los empleados despedidos del kirchnerismo y en el acceso del espacio a la vicepresidencia segunda se verifica el acercamiento de Unidad Ciudadana al possismo. Los concejales de esa bancada también alzaron su mano en favor de proyectos claves tratados en la última sesión.

Por un lado, Cambiemos logró aprobar un proyecto vinculado a un convenio entre Nación y el Municipio para la realización de obras en el barrio Martín y Omar. Con dos despachos al respecto, uno de mayoría y otro de minoría, los cotos del kirchnerismo fueron fundamentales para que el impulsado por el possismo obtenga el visto bueno.

“Hoy hubo dos proyectos en el Concejo Deliberante, uno que buscó garantizar la construcción de obras que los vecinos del Bajo tienen mucho tiempo esperando, pero sin obstruir el accionar de la Justicia; y otro que busca garantizar la impunidad, y posiblemente borrar evidencias en una causa penal por más de 200 casas que se declararon construidas entre 2006 y 2008, que la Provincia pagó, porque los desembolsos de recursos al Municipio se hicieron, y que no existen. Pareciera que el oficialismo busca tapar irregularidades escondiéndolas detrás de supuestas intenciones de impulsar un desarrollo urbanístico,” señaló, desde Convocación por San Isidro, Manuel Abella.

“Conocemos la urgencia de estos desarrollos, y las necesidades de un barrio que tiene mucho tiempo abandonado. El desarrollo de Martín y Omar es una deuda de muchos años, y por eso propusimos convalidar los avances de las obras, pero garantizando que se hagan las pericias que están pendientes y que no se obstruya un proceso penal y unas investigaciones que pueden responder preguntas importantes que se hacen los vecinos del Bajo de San Isidro, y de todo el partido, como ¿dónde están los 410 millones de pesos que ya se invirtieron en un Plan de Viviendas para 250 casas, de las que solo se construyeron 43?, ¿o por qué firmó el Intendente un cierre de obras por 250 casas si solo habían 43?” completó.

Por otra parte, Unidad Ciudadana también posibilitó que se apruebe una ampliación presupuestaria del orden de 600 millones de pesos. El proyecto faculta además al intendente Gustavo Posse a realizar diferentes modificaciones al presupuesto del ejercicio 2018, con el fin de procurar mantener un equilibrio de las finanzas municipales.