No queremos más, queremos lo mismo… Esta frase acertadamente feminista, bien podría aplicarse a las obras de infraestructura que le están faltando a nuestro municipio.

Desde Proyecto San Martín, entendemos que resulta bastante tangible la discriminación de nuestro partido respecto de los municipios vecinos en la construcción de obras públicas de infraestructura. Con solo mencionar el relleno sanitario del CEAMSE, que nos condena a ser el tacho de basura del área metropolitana desde hace más de 40 años, y la construcción del Complejo Penitenciario San Martín en el área geográfica Reconquista, ambas sin que medie consulta alguna a nuestros ciudadanos, se grafican las obras publicas que ningún municipio quisiera tener en su jurisdicción, y que San Martin las tiene.

Un par de meses atrás circulaba intensamente en las redes sociales un video oficial donde nuestro intendente se quejaba, con justicia, del trato diferencial que nos dispendiaba el Ministerio de Transporte sobre el Metrobus de la Ruta 8. Este se encuentra terminado e inaugurado en el tramo del partido de Tres de febrero y del lado capitalino, pero no logra avanzar en su trayecto sanmartinense, es más ni siquiera fuimos consultados, y ante el reclamo se esgrimieron dificultades en la continuidad de la traza del mismo. La avenida San Martin desde el lado de la Ciudad de Buenos Aires que languidece y se adelgaza hasta convertirse en una calle de barrio, como la Ruta 8 desde el lado Provincia, que se “trunca” abruptamente antes de llegar a la ciudad capital, parecieran darle razón a este argumento técnico, pero en realidad esconde una decisión política.

El polémico túnel de la estación Ballester, es un capítulo más de esta saga. Para hacerlo los habitantes de San Martín nos hemos tenido que endeudar, tomando un crédito del Banco Provincia para su realización. Por otro lado nuestro municipio también está siendo “beneficiado” por otro túnel, el de la avenida Sarratea, realizado en forma conjunta con el partido de San Isidro. Bueno este túnel, que no es de alta prioridad para nuestros vecinos, es financiado por la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Para que sea más grafica la asimetría, en estos momentos la Ciudad de Buenos Aires está realizando las obras de los viaductos de las líneas San Martin y Mitre, con lo que se van a eliminar 19 -si 19- barreras simultáneamente. Todo ello pagado por el Estado nacional. O sea, mientras a la Ciudad de Buenos Aires le eliminan 19 barreras gratis, San Martin se endeuda para eliminar una.

En la temática de las tierras ferroviarias, parece repetirse el mecanismo de postergación hacia San Martín, la AABE, o sus predecesores, el ONABE, ENABIEF, etcétera, no visualizan como prioritarias la cesión de los terrenos circundantes a las estaciones de Villa Ballester o de José León Suarez a nuestro municipio. En el caso de los terrenos ballesterenses, tienen una dimensión estratégica, se les cedió un predio a la Unión Ferroviaria, que impide o daña fuertemente la realización de un parque lineal que arranque en la calle Pueyrredón, se integre con la plaza del mástil de la calle Alvear, abrace a la estación de tren del lado este y remate con una plaza en forma de “ola tubo” que pase por encima de las vías y “caiga” a los pies del edificio del Instituto Ballester, permitiendo unir peatonalmente ambos lados de la ciudad por medio de un corredor verde.

Desde el lado del CEAMSE, los rellenos sanitarios San Martín I y San Martín II, ya cuentan con más de 20 años de antigüedad desde el completamiento de su ciclo de vida, lo que los habilita para ser librados al uso, según decía el propio CEAMSE. De esta forma, podrían ser restituidas las tierras en cuestión a nuestro partido y engrosar el patrimonio comunal. A la fecha esta situación no se encuentra en la agenda institucional ni del CEAMSE, ni de la Municipalidad de SAn Martín.

Dentro del capítulo de las postergaciones históricas de nuestro partido, se encuentra la Ruta 8, que hace más de 80 años que espera los 600 metros de trazado para llegar en forma directa a la avenida General Paz, pasando al costado de la estación Coronel Lynch del ferrocarril Urquiza. O por ejemplo la cantidad de puentes y túneles sobre las vías del tren que cuentan nuestros vecinos linderos de la Ciudad de Buenos Aires y de los partidos de Vicente López, San Isidro y el mismísimo Tres de Febrero. Estos, han sabido quedar adelante nuestro a la hora de peticionar, y conseguir, obras importantísimas para sus desarrollos urbanos financiadas tanto por el Poder Ejecutivo nacional como por parte de la provincia de Buenos Aires.

No se trata de envidia, ni de ponerse en una posición de víctima, sino de pretender igualdad de derechos, un tratamiento equitativo al recibido por las jurisdicciones linderas. Desde el espacio liderado por el escribano Sebastián Libonati, Proyecto San Martín, entendemos que tampoco es un tema de buenas o malas gestiones de los intendentes de turno, sino del rol que se le da a San Martin en el tablero metropolitano. Para revertir esta situación, es que entendemos que debemos aunar los todos nuestros esfuerzos junto a los principales referentes políticos, sin importar su filiación partidaria, junto a la participación ciudadana de nuestros vecinos, comerciantes e industriales, para generar una verdadera política de Estado que evidencie esta discriminación que viene sufriendo y postergando el desarrollo urbano de nuestro municipio.

Para terminar, el mejor ejemplo de esta propuesta de consensuar políticas de Estado, fue la articulación realizada por el ex intendente Antonio Libonati, que siendo legislador nacional fue el autor de la ley de creación de la UNSAM. Y no solo eso, gestionó además la entrega de los terrenos ferroviarios para su desarrollo edilicio. Esta coyuntura, se transformó en una política de apoyo a la casa de estudios, que no solo fue continuada por las administraciones municipales que lo siguieron, y que lejos de recibir críticas, llena de orgullo a nuestros vecinos y muestra el potencial de todos los sanmartinenses cuando trabajamos juntos por nuestros sueños.

Arquitecto Pablo Hernán Martínez
Proyecto San Martín