Finalmente, el oficialismo local adhirió a la ley provincial que regula la presentación de declaraciones juradas. Lo hizo gracias a los votos del massismo y a la ausencia de la concejal kirchnerista Celia Sarmiento. El proyecto opositor para crear una oficina Anti Corrupción municipal no prosperó. En el debut como presidente de Andrés Rolón, quedaron expuestas las nuevas alianzas legislativas.

En la primera sesión ordinaria tras el cambio de autoridades, el tema central fue el tratamiento de medidas vinculadas a generar mayor transparencia. Por un lado, el possismo buscaba la adhesión a las leyes impulsadas por la gobernadora María Eugenia Vidal y que regulan la presentación de las declaraciones juradas de los funcionarios; la oposición, por su parte, impulsaba la creación de una Oficina Anticorrupción municipal, que no dependa del Departamento Ejecutivo.

Cabe recordar que en marzo, en una sesión extraordinaria, el oficialismo ya había intentado lograr la adhesión del Municipio a la normativa provincial. Sin embargo, en esa instancia, los hombres de Cambiemos, Carlos Castellano, Carlos Juncos y Rodrigo Seguin, habían votado junto con la oposición por el pase a comisión del proyecto.

Sin embargo, unos meses después el possismo logó romper el consenso opositor frente al tema, y lo hizo consiguiendo aliados insospechados, el bloque del Frente Renovador, espacio que fue -históricamente- sumamente crítico del gobierno municipal. La primera señal del massismo fue el apoyo a la destitución del ex presidente del Concejo Deliberante; ayer terminaron de confirmar que nació una nueva alianza legislativa.

En rigor, el expediente presentado por el oficialismo cosechó 11 votos, 9 propios y los de los ediles Gonzalo Beccar Varela y Juan Medina; uno más que la propuesta de crear una Oficina Anticorrupción local, que fue acompañada por Convocación por San Isidro, el bloque del Partido Justicialista, los concejales kirchneristas Marcos Cianni y Fernanda Miño, y por Carlos Castellano, que ya fuera de la presidencia estrenó su monobloque Unión Cívica -Cambiemos.

Estuvieron ausentes, el radical Carlos Juncos y el macrista Rodrigo Seguin. La legisladora de Unidad Ciudadana, Celia Sarmiento, se ausentó al momento de la votación, aunque su presencia solo habría permitido forzar un desempate y dejar en la definición en manos del flamante presidente del Concejo Deliberante, Andrés Rolón.

“Vimos con buenos ojos la iniciativa provincial y tomamos la oportunidad para tener un proyecto superador, para profundizar un poco y liderar desde San Isidro la iniciativa de transparencia. Nos preocupaba que la autoridad que vigilase la presentación de declaraciones juradas propuesta en la ley provincial no fuese independiente. También queríamos asegurarnos de que haya sanciones para quienes no cumplan. Una oficina que dependa del intendente, no puede controlarlo con libertad. Sería controlar a su propio jefe. Haciendo eso, estamos perdiendo el tiempo”, argumentó, durante el debate, Manuel Abella Nazar, de Convocación por San Isidro.

“Se habla de una agenda de transparencia desde Cambiemos, y Gustavo Posse dice apoyarla, pero en la práctica busca proteger sus manejos oscuros. Quienes votaron en contra de la Oficina Anticorrupción hoy le dijeron los vecinos de San Isidro que no tienen intenciones de transparentar la política”, subrayó.

Y en la misma línea se ubicó el ex presidente Carlos Castellano. “Queda fulero que uno se controle a sí mismo”, lanzó. “Si buscamos construir mecanismos institucionales para el mejoramiento de la función pública, no podemos estar a favor del autocontrol”, agregó. “El desafío es como mejorar las gestiones públicas”, y remarcó que San Isidro podría ser “el primer municipio de la provincia de Buenos Aires en tener una Oficina Anticorrupción”. “Aprobar esto es un buen gesto para fortalecer la ética republicana”, completó.

Para justificar su postura, Gonzalo Beccar Varela, del Frente Renovador, recordó que “cuando se creó este bloque el primer paquete de proyectos presentados estaban vinculados a la transparencia, y estaba incluido en ese paquete la creación de una Oficina Anticorrupción municipal y un régimen de publicación de declaraciones juradas”. “Esto fue en el año 2013, y en ese momento esos proyectos no fueron aprobados. Antes no los vi defender con tanto énfasis esos proyectos”, enfatizó.

“No podemos acompañar un proyecto que hace modificaciones presupuestarias, aunque compartimos el objetivo del mismo”, prosiguió, planteando que la creación de una nueva dependencia iría en contra de la Ley de Responsabilidad Fiscal, a la que el Municipio adhirió. “Si hay una ley aprobada en este recinto, este bloque entiende que hay que respetarla”, añadió. Para cerrar, pidió se realicen modificaciones en el despacho possista -relacionadas con la autoridad de aplicación y las delegaciones de facultadas- para que la bancada vote positivamente el proyecto. Las mismas fueron aceptadas por el oficialismo.

Antes de este debate, precisamente al comienzo de la jornada, hubo otra instancia que dejó entrever que hay nuevos acuerdos legislativos en el seno del Concejo Deliberante, el ahora titular del bloque possista, Pablo Fontanet, pidió al presidente que convoque a una reunión de labor parlamentaria a fin de redefinir la composición de las comisiones de trabajo del Legislativo. La moción fue aceptada, como también la propuesta para otorgarle una vicepresidencia a la oposición. ¿O a los nuevos aliados?.