Dos temas principales acapararon el foco de atención en la última sesión del Concejo Deliberante de San Miguel, la legalización del aborto y la Reforma Previsional del Banco Provincia. Durante el tratamiento de ambos, hubo intensos debates y manifestaciones por parte del público.

La temática del aborto comenzó con un proyecto impulsado por el oficialismo donde manifestaba “defender la vida en todas sus etapas”, un proyecto similar a uno que se aprobó por unanimidad en el 2012. “Existen las pruebas científicas suficientes de que desde la concepción hay una vida humana nueva”, expresó María de los Ángeles Di Conza, quien también manifestó: “Nuestros compromiso es con la vida y lo reafirmamos con cada una de las políticas públicas que lleva adelante esta gestión”.

El clima se puso tenso cuando Lorena Rivas, de Cambiemos, comenzó a exponer su historia de vida. “Tenía 18 años y tres meses de noviazgo, asumimos la responsabilidad de tener mi hija”, expresó ante los gritos de las militantes feministas que se acercaron al recinto.

Desde Unidad Ciudadana, Franco La Porta realizó un discurso que desvió el tema de la cuestión. “Algunos funcionarios dijeron que no hay que debatir y ahora presentan este proyecto”, indicó en referencia a la frase del intendente Jaime Méndez, quien había expresado que el debate era “inconducente”. “Como creemos que el proyecto tiene un sesgo de interés político y mediático nos vamos a abstener”, anunció.

Con esta decisión buscó sacarse el problema de encima y no reconocer su símil pensamiento con el bloque oficialista, prueba de ello fue su expresión cuando dijo que “no es un tema político”, tal vez considerándolo un tema moral.

La abstención del bloque de Unidad Ciudadana no fue acompañada por la concejal Marcela Viguera, quien también pertenece a la bancada pero es una reconocida militante del colectivo feminista. “Formo parte de este alto cuerpo y no siento la necesidad de expresarme en contra de la lucha de las mujeres”, comenzó diciendo.

“Solo veo militar en contra de las mujeres, porque no he visto ni movilizaciones ni proyectos de declaración para los intereses privados que a través de clínicas de fertilización asistida desechan cientos de miles de vidas”, argumentó la edil y agregó: “La penalización sólo hace que los abortos, que son una realidad en nuestro país, sean clandestinos y aumenten la mortalidad de mujeres pobres y jóvenes, entonces va en contra de una sociedad igualitaria”, dijo.

Finalmente, le respondió a Lorena Rivas al manifestar: “Yo no puedo concebir y la Argentina no me ha dado tantas buenas herramientas para poder adoptar, si la pregunta fuera personal yo jamás elegiría el aborto, pero mi contingencia no puede estar por encima del derecho de todas”, afirmó.

Posteriormente, Diana Ábalos, del oficialismo, justificó la declaración mediante el Código Civil y Comercial. “Establece que la existencia de la persona empieza con la concepción”, expresó. “Toda persona tiene derecho a que se respete su vida, nadie puede ser privado de la vida arbitrariamente”, agregó.

El público no le perdonó a los concejales de Unidad Ciudadana y del Frente Renovador la decisión de abstenerse y les gritaron “pechos fríos”y “cagones” por no manifestar su opinión.

La votación resultó con 12 votos afirmativos, 8 abstenciones y 2 negativos, a cargo de Marcela Viguera y el radical Ciro Ebi.

El siguiente tema polémico fue un proyecto de rechazo a la Reforma Previsional de los empleados del Banco Provincia.

Desde el oficialismo, Diego Belón justificó: “Los regímenes previsionales dejaron dos grandes problemas, situaciones de privilegio y un déficit”. Estas palabras provocaron que los empleados del banco le gritaran “mentiroso”. Ante esto, el presidente del cuerpo Hugo Reverdito se vio obligado a interrumpir la sesión.

Desde el bloque Contá Conmigo, José Luis D’agata le respondió a Belón. “Más allá de la narración de activos y pasivos, lo que vemos es que arranca por este pequeño espacio de trabajadores pero van por mucho más. El problema es que en el banco están bien y si hay otros que están mal ellos deberían estar mal”.

Por su parte, Marcela Viguera fue más tajante y dijo que el objetivo de esta reforma es “vaciar la banca pública y ponerla en default”. La iniciativa fue archivada con 12 votos negativos.