Bajan las temperaturas y comienzan a circular los virus respiratorios. Por eso es importante estar atentos y saber que el Hospital Pediátrico del distrito está equipado y capacitado para afrontar la situación.

En otoño e invierno, cada año, es común que se presenten en los niños infecciones respiratorias tales como la bronquiolitis. Esta afecta a los bebés menores de dos años, especialmente a los menores de un año. Por eso, desde el sistema de salud de Malvinas Argentinas informaron estar aptos para hacerle frente a esta situación.

La doctora Constanza Kingston, explicó: “Los bebés suelen empezar con un resfrío común, un poco de mocos, tos y a veces suelen tener fiebre. Presentan bronquiolitis cuando comienzan con una tos más frecuente, están más agitados, les dificulta la alimentación. En los momentos de la comida y el sueño es donde los papás van a notar mas agitación y van a darse cuenta que no está respirando como siempre”.

Los signos de alerta son aleteo en la nariz, hunden las costillas para respirar, pueden hacer un silbido o un ruido, algunos tienen fiebre y otros no. “Que no tenga fiebre no quiere decir que no tenga bronquiolitis”, aseguró la médica. Y agregó: “Tenemos un sector especial para asistir a los bebés y a los pacientes que vienen con infecciones respiratorias. En el caso de los bebés menores de dos años irán a un sector específico que se llama bronquiolario donde van a recibir la primera asistencia y se va a valorar y definir si están en condiciones de volver a casa o si tienen que quedarse en el hospital porque requieren oxígeno o están demasiado agitados”.

Algunos de los cuidados que hay que tener para poder prevenir, son mantener las casas ventiladas y no tener todo cerrado, especialmente si hay gente con tos o infecciones, evitar el contacto con personas enfermas, tener las vacunas al día, porque “la bronquiolitis puede complicarse con infecciones que están prevenidas por las vacunas, por lo que si tu bebé está vacunado, lo alimentás a pecho y cuidás que no se acerque a personas enfermas, no deberíamos tener demasiados problemas”, finalizó la doctora Constanza Kingston.