El especialista español en gestión cultural y marketing urbano, conocido mundialmente por ser uno de los impulsores de la transformación de Barcelona, brindó una charla muy interesante en el Concejo Deliberante con conceptos muy claros sobre claves del éxito urbanístico.

El Concejo Deliberante de San Isidro se convirtió en una plataforma de difusión de la innovación y el emprendimiento. Es que el multifacético creativo Toni Puig volvió a hacer escala en San Isidro para compartir, con un recinto repleto de vecinos, curiosos y autoridades, sus saberes y experiencias sobre el desarrollo de las ciudades.

Bajo el título “Ciudades con futuro”, el que fue desde finales de los años setenta y durante más de treinta años cabeza pensante del gobierno de la ciudad de Barcelona, desglosó con desparpajo y simpatía lo que para él son las claves del éxito urbanístico.

Con la simple ayuda de unas láminas escritas a mano, el también coeditor de la revista española Ajoblanco, publicación contestaría aparecida en el complicado momento de la transición española, señaló el rumbo a seguir para todos aquellos que quieran ver convertida su urbe en referente mundial.

Las charlas de este catalán han servido para abrir la mente de las personas y posibilitar la transformación de sus poblaciones.

Puig imagina un mundo donde las ciudades convivan y se relacionen en red. “Buenos Aires como provincia, yo pienso que ha de pensarse como una red de ciudades interconectadas”, comentó.

En este sentido San Isidro tiene un papel destacado ya que para él ya goza de buena calidad de vida y buenos servicios. “San Isidro tiene el privilegio de funcionar bien”, resaltó.

San Isidro, visto por él, es una ciudad líder en la transformación que puede llevar a Buenos Aires a convertirse en una de las ciudades más importantes de este siglo.

Para lograrlo reta a pensar una población donde se fomente la igualdad entre sus ciudadanos y se apueste por la cultura y la sustentabilidad como motores de su transformación.

“El futuro de San Isidro pasa por la cultura y la ecología. San Isidro puede llegar a ser la primera ciudad en Argentina con contaminación cero. Es un desafío. En algunas ciudades del mundo, esto no se puede ni plantear”, concluyó.