En la sesión del Concejo Deliberante de Tres de Febrero, el kirchnerismo local propuso el tratamiento sobre tablas de un repudio al fallo de la jueza federal con competencia electoral María Servini de Cubría, que decidió la intervención del Partido Justicialista nacional y nombró como interventor al titular del gremio gastronómico Luis Barrionuevo. No tuvo respaldo del Frente Renovador ni de Cambiemos.

El expediente fue votado nominalmente a pedido del Frente para la Victoria, para dejar en claro quiénes acompañaban o no el proyecto. Al momento de argumentar, los impulsores de la iniciativa hicieron referencia al 2 de marzo de 2003, cuando Luis Barrionuevo y sus seguidores impidieron que se realizaran las elecciones para gobernador en Catamarca ante una “proscripción” de su candidatura. Asimismo aseguraron que el gremialista es repudiado por gran parte de la sociedad.

Contra el repudio al fallo y las críticas a los impulsores de la medida, los sindicalistas Carlos Acuña y Luis Barrionuevo, Martín Jofré, del Frente Renovador, destacó que el gastronómico lo respaldó durante la persecución que sufrió a razón de la investigación que entabló tras el secuestro y posterior crimen de su amigo Diego Migueles, en el año 2008.

“Conozco su trabajo porque los acompañé, y tanto los afiliados de UTHGRA como la dirigencia de la CGT Azul y Blanca lo respetan y reconocen como su lider sindical”, exclamó, mientras afirmó que en la jornada electoral catamarqueña del 2003 las urnas que se quemaron eran de utilería y no las que contenían los votos.

“Luis Barrionuevo no tuvo nunca una causa penal”, sostuvo Jofré y recordó que Servini de Cubría en el año 2005 también decidió la intervención del PJ nacional, argumentando que “el grado de división interna alcanzado registra pocos antecedentes en la vida de la institución, lo que parece hacer imposible cualquier intento interno de acercar posiciones”. En ese entonces fue ungido Néstor Kirchner como titular del partido “donde retiró del Partido Justicialista a compañeros del sector duhaldista y menemista, espacio al que el gobierno de Hugo Curto acompañaba en ese entonces”.