Ocurrió esta tarde con dos servicios que debieron ser suspendidos cuando una plaga de piojos de palomas cayó de los ventiladores encima de los usuarios. Los carteles de ‘coche fumigado’ quedaron sin actualización desde 2015. Hubo nervios entre los pasajeros, que bajaron de la formación con total comezón.

La plaga de bichos no solo produjo picaduras, miedo y nerviosismo si no retrasos en plena hora pico, algo que es costumbre a razón del pésimo material rodante chino adquirido durante la gestión de Florencio Randazzo, locomotoras y coches que sin haber cumplido siquiera cinco años de vida útil, ya deben ser reparados por un costo mayor a los 30 millones de dólares.

Si bien inicialmente se habló de un posible sabotaje, posteriormente se confirmó que se trató de un incidente con piojos a razón de las palomas que anidan en los techos de las formaciones. Las fumigaciones no se estarían realizando desde el año 2015 y estas son las consecuencias.