El hecho ocurrió el 31 de diciembre, y la explosión de los fuegos de artificio causó daños en la fachada de una casa y del Colegio Sagrado Corazón de Jesús. Las multas aplicadas por la Comuna a los dos responsables del hecho fueron de 30 mil y 50 mil pesos.

El 31 de diciembre, un grupo de vecinos organizó en Martín Coronado, sin autorización del Municipio, un impactante -pero a la vez peligroso- show de fuegos artificiales. Las tortas pirotécnicas se instalaron en el medio de la calle Leandro N. Alem al 7200, frente al Colegio Sagrado Corazón de Jesús, y en ese tramo la arteria estaba cortada al tránsito vehicular.

Está situación alertó a los vecinos, que denunciaron lo que estaba ocurriendo a la Policía y a la Comuna. La intervención municipal y de las fuerzas de seguridad hizo que se quite toda la pirotecnia. Pero a la medianoche, los organizadores del evento volvieron a la carga, y detonaron algunos fuegos de artificio, y como se ve en el video del Centro de Operaciones y Monitoreo de Tres de Febrero, una de las cajas se volcó y disparó los cohetes contra el frente de una casa y del Colegio Sagrado Corazón de Jesús.

“Por el hecho que puso en riesgo a la comunidad y en cumplimiento de los artículos 295, 297, 325, y 329 de la ordenanza municipal 1037/77, la Oficina de Faltas de la Municipalidad sancionó con una multa de 50 mil y de 30 mil pesos a los dos responsables del incidente”, informaron desde el Municipio.

Si bien no trascendió la identidad de los multados, como señaló un vecino a SMnoticias, “quien realizó esto puso camiones con el nombre de su firma para que los vecinos sepan que eran ellos los que organizaban esto”, y detalló que el nombre de la empresa es Construfact. Dijo también que “al propietario de esta firma le gusta la pirotecnia”, y que todos 31 de diciembre realiza shows de este tipo, los cuales año tras año son más grandes.

Habrá que ver si las multas son el escarmiento suficiente y si servirán para evitar que el próximo fin de año -y en lo sucesivo- la peligrosa situación no se repita. Es también tarea del Estado municipal controlar con mayor énfasis la zona, para así evitar que ocurran accidentes y tragedias, que el 31 de diciembre, por azar, no sucedieron.