Ocurrió en una ferretería familiar de Sargento Cabral y José María Paz y quedó todo captado por las cámaras. El corpulento ladrón usa a sus mujeres de señuelo mientras comete sus fechorías afectando a comerciantes locales.

“Entraron tres personas, dos mujeres y un hombre. Mientras una de ellas preguntaba cosas, la otra actuaba de campana para que el ladrón se robe tres motores de compresor”, cuentan a SMnoticias los dueños del local de San Miguel.
“Después de pedir varios productos, casualmente la mujer se olvidó la cartera, por lo que no pudo pagar. La fue a buscar y nunca volvió”, agregaron.

Esta modalidad es habitual en pequeños y medianos comercios de la zona, por lo que los vecinos decidieron escrachar a los delincuentes a través de las redes sociales.