Vecinos de El Palomar, Ciudad Jardín y de Hurlingham, principales opositores a la iniciativa motorizada por el Ministerio de Transporte de la Nación, fueron quienes se movilizaron desde diferentes puntos hacia el lugar.

Durante la marcha se escuchó el grito “fuera Flybondi”, la empresa de vuelos de bajo costo que comenzará a operar desde enero próximo si avanza el plan previsto por el gobierno nacional y si no prospera el recurso de amparo ambiental impulsado por habitantes de ambos distritos.

Cuando se toparon con el cordón de seguridad, los manifestantes optaron por cantar el himno y por dialogar imaginariamente con los soldados, a los que les indicaban que “el enemigo está adentro con las obras ilegales que están realizando”.

En efecto, al llegar al lugar los manifestantes se encontraron con efectivos del ejército apostados detrás de las rejas que limitaban el ingreso al predio.

Los agentes de seguridad tenían armas largas, un mortero, perros y hasta una cámara para registrar la protesta. Por esa razón, el abogado que presentó en amparo en la Justicia para frenar el avance de la estación aerocomercial, Lucas Marisi, anticipó que hoy presentará una denuncia por violación de la ley de seguridad interior “porque las fuerzas armadas están haciendo tareas de inteligencia, algo que está prohibido, y encima lo hacen de manera intimidatoria”.

Por su parte el concejal Adrián Eslaiman que marchó con los vecinos, manifestó: “No son necesarias estas intimidaciones de las fuerzas de seguridad frente a vecinos que reclaman por sus derechos a preservar su calidad de vida. Lamentablemente esto se va haciendo común en el gobierno de Macri”. Y agregó: “Celebro esta manifestación de conciencia en los vecinos, un avión arriba de nuestras cabezas cada diez minutos nos arruinará definitivamente la vida en Hurlingham”

Durante el breve acto que se realizó en las puertas de la base aérea habló una ex detenida durante la dictadura militar, que forma parte de la causa que tramita la justicia federal para determinar los crímenes y torturas cometidos allí. Iris Avellaneda, la mamá de Floreal Avellaneda, desaparecido quien se cree que el avión que se lo llevó y arrojó al mar salió de esa base aérea, les expresó a los vecinos que, con las obras, estaban destruyendo pruebas de una investigación que todavía espera un juicio por la verdad.

Después de eso, los peticionantes se retiraron del lugar sin ningún inconveniente.