Mediante un comunicado de prensa, el Municipio acusó de “estafa moral” a un funcionario nacional y dirigente sanisidrense de Cambiemos, quien se iba a hacer cargo de una entrega de certificados de vivienda a vecinos de La Cava. Sale a la luz así una interna entre possistas y macristas, a la que se sumará seguramente el vecinalismo, que recrudecerá cuanto más cerca este la próxima elección.

Ayer por la mañana, referentes de Cambiemos informaron de una entrega de certificados de viviendas a vecinos de La Cava. El envío de prensa señalaba que los mismos eran “entregados por el gobierno nacional por medio del titular de la Agencia de Administración de Bienes del Estado y responsable del Registro Nacional de Barrios Populares en Proceso de Integración Urbana, Ramón Lanús.

Lanús es dirigente de Cambiemos San Isidro. Fue candidato a concejal en la lista que llevaba a Guillermo Montenegro como postulante a intendente, y tras la interna le correspondía, por ser el primero en la nómina, ocupar un lugar en la lista ganadora, que encabezaba Posse, pero dio un paso al costado y su lugar lo ocupó el hoy concejal Rodrigo Seguín. Ya son públicas sus intenciones de jugar en las próximas elecciones.

En horas de la noche, desde la Comuna enviaron un duro comunicado acusando al titular de la Agencia de Administración de Bienes del Estado de “estafa moral”. “Bajo la apariencia de una buena noticia, como es la entrega de certificados de vivienda en La Cava, el dirigente local de San Isidro, Ramón Lanús, que ocupa la presidencia de una agencia descentralizada, pretende derribar en unas pocas horas el trabajo que lleva adelante el Municipio de San Isidro, junto con asociaciones de la sociedad civil, religiosas y los gobiernos nacional y provincial”, lanza el texto.

“La entrega de los certificados se hará sin la utilización de los precensos y censos catastrales con verificación en el lugar que se realizan en La Cava, a lo que se suma una declaración jurada de sus habitantes”, aclara, y señala que “esta tarea minuciosa que realiza el Municipio tiene como fin de determinar fehacientemente quiénes tienen el derecho a la vivienda en el proceso de urbanización del barrio”. “Pero Lanús, sin contar con esas herramientas, prometió entregar certificados a personas cuya residencia  no está debidamente acreditada”, denunciaron.

“Este dirigente jamás se puso en contacto con los responsables del Municipio que realizan esta tarea, ni con los referentes del barrio, en una acción que parece más encaminada a mostrar réditos personales que a resolver de manera sustentable los desafíos de La Cava”, aseguraron desde la gestión de Gustavo Posse, y consideraron que “en una movida irresponsable no sólo jugó con las esperanzas de las personas que recibirán el certificado sino que fue en contra de la política de urbanización implementada hasta el momento”.

“En efecto, el Municipio de San Isidro -todos los vecinos, con sus impuestos- compró los terrenos que conforman el barrio La Cava. El objetivo fue poder controlar el desarrollo sustentable de esta villa mediante censos, para que no creciera de manera inorgánica y sus habitantes pudieran acceder legalmente a sus viviendas y a la infraestructura necesaria. Por esa razón, además de los censos y de la construcción de viviendas, el Municipio vela constantemente para impedir la entrada de materiales para evitar edificaciones irregulares”, aclararon.

“El Municipio de San Isidro  considera  una estafa moral, una irresponsabilidad, y rechaza la acción de Ramón Lanús, que provocará que una villa en proceso de urbanización se vuelva un asentamiento descontrolado”, concluye el comunicado.

Luego de la llegada del envió de prensa de la Comuna, el equipo de comunicación de Lanús informó que este no estaría presente en la entrega, aunque aclaró que la misma se realizaría.

Esto se enmarcaría en la interna política que se da en el seno de Cambiemos San Isidro, donde existe un sector de dirigentes oriundos del distrito -del riñón macrista- que pretenden dar una disputa interna al possismo de cara a las elecciones venideras, en las que se elegirá al próximo intendente municipal. A este grupo se le podría sumar la que hoy es la principal fuerza opositora del distrito, Convocación por San Isidro.

De hecho, como indica el sitio Que Pasa Web, ya existieron cruces políticos de igual tenor. Ese medio indica que en la conformación de la lista de Cambiemos para las elecciones legislativas de este año, Ramón Lanús pretendía formar parte de la misma en un puesto expectante, pero una de las condiciones que le puso Posse a Guillermo Montenegro -con quien cerró el acuerdo- fue que Lanús no fuera parte de la lista en un lugar con posibilidades de ingresar al Concejo Deliberante, por sus estrechos vínculos con Convocación por San Isidro. De hecho, varios referentes del vecinalismo trabajan en la órbita de la Agencia de Administración de Bienes del Estado.

Las disputas internas ya comenzaron, y sin dudas este promete ser solo un capitulo de una novela que tendrá sus puntos más álgido cuanto más cerca esté la próxima elección. El fuego amigo ya comenzó.