El Fondo de Infraestructura Municipal fue acordado entre el Ejecutivo bonaerense y los intendentes en el marco de la discusión del presupuesto de la gobernadora María Eugenia Vidal. En el marco de la campaña, su implementación generó controversia. Jefes comunales opositores inauguran obras con estas partidas sin presencia de funcionarios o representantes de la Provincia; representantes del oficialismo, muchos candidatos, recorren estas obras sin presencia de las autoridades locales. La discusión para estar centrada en quien es el responsable de la obra, si el Estado provincial o los municipios. El diputado provincial de Cambiemos, César Torres, opinó sobre este tema.

“El que se molesta es porque tiene algo para esconder”, consideró, y planteó que “muchos de esos intendentes estaban acostumbrados a ir a ver a Julio De Vido y tener obras sin pasar por la provincia de Buenos Aires y sin ningún tipo de control”. “Esto sabemos cómo termina”, manifestó, y aseguró que “muchos de esos recursos terminaron en los bolsos de José López”.

“Lo que estamos haciendo es acompañar a la gestión”, prosiguió el hombre de Cambiemos. “La gobernadora María Eugenia Vida decidió que los 135 municipios tengan obras y nosotros lo que estamos haciendo es eso, acompañando a muchos intendentes”, aseveró. “Hay intendentes que están ávidos que vayamos y demos una mano o acerquemos soluciones”, indicó, y también consideró que “muchos de los que se enojan son los que después levantan el teléfono para ver si, por afuera del presupuesto, se puede meter alguna obra”.

Para él, esta controversia “es parte de la campaña política”. “Lo importante es que los bonaerenses reciban la obra. Son más de 11 mil millones de pesos que queremos que lleguen a los vecinos en obras de agua, cloacas, pavimentos o infraestructura escolar”, exclamó.

Asimismo, respecto de la visita de funcionarios o legisladores, muchos candidatos de Cambiemos, a distritos opositores, Torres señaló que “la obra pública la está llevando adelante un intendente con fondos de la provincia de Buenos Aires, no deberían porque ofenderse”. “Vamos a ver que las obras se hagan y a ver que funcione el Fondo de Infraestructura Municipal”, aclaró.

“Antes se hablaba de obra pública y eso era sinónimo de corrupción. Hace dos años que en Argentina hablar de obra pública significa acercar soluciones a la gente”, afirmó. “Venimos de una etapa donde hubo un vaciamiento de la Provincia muy grande, y donde no había obra pública. La demostración más clara está en los gastos que se hicieron en el río Salado, y a pesar de eso la gente se sigue inundando. Nosotros trabajamos por una mayor transparencia y una mejor gestión, y para que las obras lleguen a los vecinos y las puedan disfrutar”, completó.

Finalmente, el diputado provincial sostuvo que “el Fondo de Infraestructura Municipal sirvió para cambiarle la vida a los 16 millones de habitantes que tiene la Provincia”. “Cuando la gobernadora decidió invertir en obra pública estábamos dando un salto cuantitativo y cualitativo”, agregó.

“También sirvió para acordar con los intendentes donde se iba a usar ese dinero en un marco de discusión, y muchos intendentes que no tenían la experiencia y no sabían como se hacía, porque como dije antes quizás no estaban acostumbrados a este mecanismo, tuvieron todo el apoyo del Ejecutivo y el Legislativo provincial”, declaró, al tiempo que evitó dar definiciones sobre la continuidad de la herramienta. “Es una evaluación que está haciendo el Departamento Ejecutivo”, cerró.