En octubre de 2016 cuando el ex intendente  de San Miguel, Joaquín de la Torre, decidió sumarse a Cambiemos, el concejal suplente Ciro Ebi, alineado a la diputada nacional Cecilia Moreau, decidió abandonar las filas del bloque massista denominado “Partido Justicialista – Frente Renovador” por el cual fue electo en el año 2015, para conformar el bloque unipersonal “Unión Cívica Radical”. A pesar de haber dejado las filas del radicalismo, utiliza el sello partidario. El hombre es massista, pero se identifica con la UCR que es parte de Cambiemos, por eso el Comité Provincia de la Unión Cívica Radical estaría evaluando su expulsión del partido.

Como si esto fuera poco, Ebi es funcional al oficialismo local de Cambiemos, a tal punto de haber firmado innumerables proyectos legislativos desde el origen como “interbloque” de Cambiemos. Su banca no es propia, se sienta en el recinto gracias que Andrés Salvaggio, hoy jefe de la UDAI de la ANSES de San Miguel, tomó licencia para ocupar este cargo.

Lo primero es la familia

Como si fuera poco en esta historia de incoherencias convenientes, en estas elecciones legislativas, Ebi decidió postular a su esposa Karina Caimari como candidata a concejal por 1País, lo cual produjo un sinfín de cuestionamientos entre los correligionarios que solían apoyarlo, ya que consideraban que la candidata natural del espacio debió haber sido Cecilia Garrido, a quien consideran mejor cuadro político con mayor experiencia, trayectoria, y militancia.

De esta manera, con la candidatura de su mujer, Ebi apostó por intentar duplicar los ingresos de la economía del hogar, lo que le costó que varios dirigentes radicales le den la espalda, como ser Miguel Petosa, Raúl Ayesa, Marcelo Di Mario, y hasta misma Cecilia Garrido, entre muchos otros. Cabe recordar que muchos de ellos ya venían molestos con él desde que entregó la presidencia del Comité Radical distrital al doctor Carlos Acosta, alfil de Mariano Mugnolo.

Pero lo que más enfadó a los militantes de la boina blanca es saber que Karina Caimari cobra mensualmente en el Concejo Deliberante de San Miguel, bajo el Legajo N° 66388, según indican, sin realizar ninguna actividad más que la de hacerle compañía a edil durante algunos días de la semana.

A razón de los pobres resultados electorales que obtuvo la lista de la que forma parte Caimaría, encabezada por el referente Adrián Luque, las posibilidad de cara a octubre de lograr una banca en el HCD son prácticamente nulas. Quizás otra sería la situación de 1País en San Miguel de no haber prescripto a los postulantes de las restantes listas presentadas, entre ellos al propio radical Miguel Petosa.

Para logar que su esposa forme parte de una lista del massismo, Ciro Ebi contó con la ayuda de Cecilia Moreau, quien cuenta con el nexo del interlocutor Raúl “el Cabezón” Pérez, par suyo en la Cámara de Diputados de la Nación, confeccionando, la que dicen es “una lista definitiva a medida de Joaquín de la Torre”, con nombres desconocidos en el distrito, sin militancia y sin territorio, lo que quedó demostrado en las PASO, al obtener 1500 votos menos que la nomina de senadores provinciales.