Al igual que el año pasado, la rendición de cuentas del intendente Gustavo Posse fue aprobada con lo justo. Tras un 12 a 12, el presidente del Concejo Deliberante, Carlos Castellano, tuvo que desempatar, y su voto fue por la positiva. Hubo fuertes críticas de la oposición a los gastos realizados por el Ejecutivo. “Pareciera que hay dos San Isidro. Algunos ven un desastre, pero los vecinos ven otra cosa”, respondieron desde el oficialismo.

La jornada contó con la asistencia de los 24 concejales. El debate lo inició el possista Pablo Fontanet, quien habló de ingresos de 3532 millones de pesos y egresos por 3349 millones pesos, con un resultado positivo de 183 millones de pesos y un superávit de 4,3%. “Cumplimos con los ingresos y las metas establecidas en el presupuesto. Gobernamos conformes a los parámetros planteados”, informó.

Destacó luego que la Comuna, año tras año, asume responsabilidades que le corresponden a la Nación y la Provincia. Y afirmó: “La rendición se ve todos los días en los chicos que usan los jardines, en los espacios públicos del distrito y en nuestro sistema de salud”.

Luego, Marcos Hilding Ohlsson, de Convocación por San Isidro, acusó al oficialismo de “esconder las cuentas”, y en ese sentido, instó a que se cumpla con la ordenanza que establece el acceso público a la información. A su vez, denunció que “recién el jueves pasado tuvimos acceso al RAFAM” y contó que “solo una vez” pudieron acceder a la documentación.

También cuestionó el cumplimiento de las metas fijadas en el presupuesto y la ejecución de las partidas, y sostuvo que el Ejecutivo local “despilfarra recursos” a la hora de hacer publicidad. “Si aprobamos esta rendición de cuentas quiere decir que estamos de acuerdo en que se use la plata de los vecinos para hacer campaña política, o con que funcionarios usen discrecionalmente los recursos”, lanzó.

Por su parte, desde Consenso por San Isidro, Federico Gelay destacó “el esfuerzo que hacen los contribuyentes”, en tanto el distrito es el que tiene mayor recaudación del conurbano. Sin embargo,  aclaró: “Hay otros municipios que recaudan menos, como Merlo, e inauguran grandes obras, como un Hospital Odontológico”.

Asimismo, entendió que una administración pública no debe tener superávit, que “el dinero se tiene que invertir todo”, y en esa línea sostuvo que San Isidro “es el municipio del conurbano con menos inversión en obra pública”. “Hay una fuerte subejecución en esta área, se gastó la mitad de lo presupuestado”, declaró. “Tergiversan y ocultan los números, por eso año a año los multa el Tribunal de Cuentas”, concluyó.

Seguidamente, Juan Medina, del Frente Renovador hizo alusión a las subejecuciones presupuestarias en el área de Protección Ciudadana, situación que trae “consecuencias desfavorables en la vida de los vecinos”. “Solo el 7% del total del presupuesto se destina a combatir la inseguridad, y encima se subejecuta”, exclamó, y recordó que esta “es la principal preocupación de los vecinos” de San Isidro.

Su compañero de bloque, Gonzalo Beccar Varela, lamentó que “hay bajado el presupuesto destinado a mantenimiento de los desagües y a la construcción de nuevos”. “mientras tanto, cada vez que cae un chaparrón San Isidro se inunda” chicaneó.

“El que quiere aprobar esta rendición tiene que saber que es un verso”, afirmó, desde el Frente Renovador, Marcela Durrieu. Luego, centró su intervención en la deuda flotante del Municipio, que se acerca a los 500 millones de pesos, y adelantó una posible denuncia al Tribunal de Cuentas por las irregularidades por ella encontradas en la rendición de cuentas. “Quiero ver la cara de los que son capaces de votar este engendro”, remarcó.

Desde el peronismo, Leandro Martín opinó que el presupuesto “no estuvo puesto al servicio de los vecinos de San Isidro, sino a los intereses políticos del possismo”. A continuación, apuntó contra las sobreestimación de los recursos y las reasignaciones de partidas, y recordó que, pese al oneroso presupuesto, “no se construyó una sola vivienda social con recursos municipales”.

Minutos después tomó el micrófono Manuel Abella Nazar, de Convocación por San Isidro. Argumentó que las tasas municipales “aumentaron más que la inflación”, lo que implica que los vecinos debieron hacer “un esfuerzo desproporcionado” para pagarlas. “No hay servicios acordes a ese esfuerzo”, dijo, y consideró que el gobierno municipal “ejecuta los recursos como si estuviera todo bien”. Para cerrar, cuestionó lo gastado en las áreas de Seguridad y Obra Pública.

La macrista Rosalía Fucello justificó así el voto afirmativo de su bancada: “Hace un año le reclamamos mayor participación al Ejecutivo, y fuimos, y estamos siendo, escuchados. No sé cuantos bloques se animaron a golpear puertas como lo hicimos nosotros”. En esa tónica, llamó a “romper las barreras que establecen las diferencias políticas para construir un San Isidro mejor”.

Quien la cruzó fue la massista Marcela Durrieu. “Golpearon puertas porque son parte de Cambiemos. Negociaron un espacio y 20 millones para una secretaria. Están haciendo todo lo contrario a lo que prometieron en la campaña”, sentenció.

A su turno, el possista Andrés Rolón señaló que la jornada sirve para hacer “el análisis político de la rendición de cuentas, el análisis técnico lo hará el Tribunal de Cuentas”. “Actuamos consecuentemente con lo dicho en la campaña”, expuso, y mencionó que llevaron adelante una gestión “en un año muy difícil de la Argentina”. También se dirigió a los ediles opositores, y les pidió que “denuncien en los Tribunales” los presuntos casos de discrecionalidad o malversación de fondos.

“Dicen que no se ha cumplido con nada, pero la ciudadanía responde elección tras elección”, aseveró. “Los argumentos que se usaron no tienen que ver con la realidad, el vecino sabe que esta gestión está a su servicio. Tenemos absoluta tranquilidad de conciencia, por eso votamos afirmativamente”, concluyó.

Por último, nuevamente tomó la palabra el oficialista Pablo Fontanet. “Parece que hubiera dos San Isidro. Algunos ven un desastre, pero los vecinos ven otra cosa y no se quieren ir del distrito, quieren seguir usan los servicios que rinda el Municipio”, apuntó. Además, indicó que las bancadas opositoras piden información “sobre la hora” para “tener esa excusa” en el recinto. “¿En qué municipio los secretarios se ponen a disposición de los concejales? Solo en San Isidro”, dijo.

Tras defender lo realizado por el gobierno de Gustavo Posse, cerró manifestando: “No subestimemos al vecino, que no es tonto y sabe que lo que paga en tasas el Municipio lo invierte en bienes y servicios. Por eso nos acompaña con su voto”.

La votación marco un empate 12 a 12. Fue el voto doble del presidente del Legislativo, Carlos Castellano, el que permitió que se aprueben los gastos realizados por el jefe comunal el año pasado.