Un policía de Quilmes fue asesinado el domingo cuando dos delincuentes, en un intento de robo, lo acribillaron de seis balazos por la espalda al intentar escaparse.

El hecho ocurrió minutos después las 21, cuando el efectivo José Zurita, de 27 años, se encontraba uniformado en San Martín al 5500, entre Chile y Zolezzi, frente a la estación ferroviaria de Ezpeleta, esperando un colectivo que lo lleve a su puesto de trabajo para tomar servicio.

Según el diario Clarín el policía advierte a dos jóvenes en actitud sospechosa que se acercan a él de manera decidida y decide correr hacia un minimercado para refugiarse.

Al ver la situación, los asaltantes disparan a quemarropa y seis impactos de bala dan en la espalda del policía. Herido de muerte, Zurita ingresa al establecimiento en busca de ayuda, pero por la gravedad de las heridas cae al piso y muere.

Según fuentes policiales, con la descripción de los testigos, los pesquisas de la Jefatura Departamental de Quilmes fueron a revisar los videos de las cámaras de seguridad del Municipio y allí lograron individualizar el auto como un Renault 9.

El fiscal a cargo de la investigación, Leonardo Sarra, de la Unidad Funcional de Instrucción 2 de Quilmes, realizó un allanamiento de urgencia en la casa del titular del auto y ese hombre, de 53 años y con antecedentes penales, fue aprehendido de urgencia.

Los detectives ya tienen identificadas a las dos personas que presuntamente cometieron el crimen y luego subieron al auto, pero aún continuaban prófugas.

Zurita estaba casado y era padre de una niña. Además, conocidos de la víctima, que se acercaron hasta el lugar contaron que el efectivo antes de sumarse a La Bonaerense había sido catequista y misionero religioso.